Recomendaciones de reanimacion cardiopulmonar básica, avanzada y neonatal

EDUCACION CONTINUADA


C. Calvo Macías, A. Rodríguez Núñez,
J. López-Herce Cid, I. Manrique Martínez
y Grupo Español de Reanimación
Cardiopulmonar Pediátrica y Neonatal
An Esp Pediatr 1999;51:409-416.

1. Concepto
La reanimación cardiopulmonar (RCP) básica es el conjunto
de maniobras que permiten identificar si un niño está en
parada cardiorrespiratoria (PCR), y realizar una sustitución de
las funciones respiratoria y circulatoria, sin ningún equipamiento
específico, hasta que la víctima pueda recibir un tratamiento más
cualificado.

La RCP básica hay que iniciarla lo antes posible. Su objetivo
fundamental es conseguir la oxigenación de emergencia para
la protección del SNC y otros órganos vitales.

Las maniobras de reanimación cardiopulmonar básica son
fáciles de realizar y cualquier persona puede aprenderlas. Todos
los ciudadanos deberían conocer y entrenarse en estas maniobras.


2. Pasos de la reanimación cardiopulmonar
básica
La RCP Básica consta de una serie pasos o maniobras que
deben realizarse de forma secuencial (Fig. 1 y tabla I). Es muy
importante recordar bien el orden de los pasos de una reanimación
cardiopulmonar, ya que hacer todas las maniobras en orden
equivocado sirve de muy poco. No se debe pasar de un paso a
otro sin estar seguros de que la maniobra anterior esté correctamente
realizada. La reanimación cardiopulmonar debe reali-

Miembro de la Sociedad de Cuidados Intensivos Pediátricos, Sociedad de
Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias, Sociedad de Neonatología y
Sociedad de Urgencias Pediátricas.
Miembros del Grupo Español de RCP Pediátrica y Neonatal (por orden
alfabético).

E. Burón Martínez (Sección de Neonatología, Hospital Clínico Universitario,
Valladolid), C. Calvo Macías (Servicio de Críticos y Urgencias, Hospital
Materno Infantil, Málaga), A. Carrillo Alvarez (Sección de Cuidados Intensivos
Pediátricos, Hospital GU Gregorio Marañón, Madrid), M.A. Delgado Domínguez
(Servicio de Cuidados Intensivos Pediátricos, Hospital La Paz, Madrid), P.
Domínguez Sampedro (Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, Hospital
Valle de Hebrón, Barcelona), L. García-Castrillo Riesgo (Coordinación de
Urgencias, Hospital Marqués de Valdecilla, Santander), J. López-Herce Cid
(Sección de Cuidados Intensivos Pediátricos, Hospital GU Gregorio Marañón,
Madrid), I. Manrique (Servicio de Urgencias Pediátricas, Hospital 9 de Octubre,
Valencia), L. Paisán (Sección de Neonatología, Hospital Nª Sra de Aránzazu, San
Sebastián), A. Rodríguez Núñez (Servicio de Críticos y Urgencias, Hospital
General de Galicia, Santiago de Compostela), C. Tormo Calandín (Servicio de
Medicina Intensiva y Urgencias Hospital Arnáu de Vilanova, Valencia).
Correspondencia: Dr. Custodio Calvo Macías. Servicio Cuidados Críticos y
Urgencias. Departamento de Pediatría. Hospital Materno Infantil Málaga.
Complejo Hospitalario Universitario Carlos Haya Avenida Arroyo de los
Angeles s/n. 29001 Málaga.
Recomendaciones de reanimación
cardiopulmonar básica, avanzada y
neonatal (II) Reanimación
cardiopulmonar básica en pediatría

Estímulos para
comprobar la
inconsciencia
Sí responde
respondeNo
Observar
Apertura vía aérea
(maniobra frente-mentón
o tracción mandíbula)
Comprobar
respiración
(ver, oir, sentir)
Sí respira
Colocar en posición
de seguridad
respiraNo
No elevación
del tórax
Ventilar
(5 insuflaciones)
Pulso
Recolocar la vía aérea y
dar 5 insuflaciones
Sí no respuesta tratar
como obstrucción de vía
aérea
Valorar signos vitales
(máximo 10 seg)
* Pulso central
* Movimientos, Respiración
pulsoNo
Seguir ventilando
(20 insuflaciones
por minuto)
Masaje cardíaco
5 masajes/1 ventilación
100 compresiones/min
Continuar RCP
Activación Sistema de Emergencia
al minuto de RCP
Figura 1. Secuencia de RCP Básica en lactantes y niños.
zarse de forma rápida, pero sin apresurarse para asegurar que cada
una de las maniobras sea efectiva.

1º. Conseguir la seguridad del reanimador y del niño.

Se debe movilizar al niño solamente si se encuentra en un
lugar peligroso (para el accidentado y/o el reanimador) o si
su situación o posición no son adecuadas en caso de precisar
RCP.

VOL. 51 Nº 4, 1999 Recomendaciones de reanimación cardiopulmonar básica, avanzada y neonatal (II) 409

.



Tabla I Maniobras de RCP básica. Particularidades en las diversas edades

Secuencia de Niños Niños Lactantes Neonatos
actuación > 8 años 1 - 8 años < 1 año


-Sacudirle -Sacudirle -Pellizcarle -Secarle
(cuidado en trauma (cuidado en trauma -Hablarle en voz alta -Palmadas en plantas de
cervical) cervical) o gritarle pies o frotarle en la espalda
-Hablarle en voz alta -Hablarle en voz alta

o gritarle o gritarle
-Llamarle por su -Llamarle por su
nombre nombre
Abrir la vía
aérea
Comprobar la
respiración
Ventilar
Comprobar el pulso
Masaje
cardíaco
Relacción
ventilación-masaje
-Maniobra frente-mentón -Maniobra frente-mentón -Maniobra frente-mentón -Maniobra frente-mentón
-Tracción de la mandíbula -Tracción de la mandíbula -Tracción de la mandíbula
si sospecha de lesión si sospecha de lesión si sospecha de lesión cervical
cervical cervical

Comprobar
inconsciencia
Ver,oír,sentir Ver,oír,sentir Ver,oír,sentir Ver,oír,sentir

Boca a boca Boca a boca Boca a boca-nariz Boca a boca-nariz
5 insuflaciones de 5 insuflaciones de 5 insuflaciones de 5 insuflaciones de
1,5 s cada una 1,5 s cada una 1,5 s cada una 1 s cada una
Continuar 12 rpm Continuar 20 rpm Continuar 20 rpm Continuar 40 rpm

Carotídeo Carotídeo Braquial Umbilical

Dos manos Talón de una mano Dos dedos Dos pulgares abrazando
100 compr./min 100 compr./min 100 compr./min el torax con las dos manos
Profundidad: 1/3 Profundidad: 1/3 Profundidad: 1/3 120 compr./min
del tórax del tórax del tórax Profundidad: 1/3 del tórax

5/1 si dos reanimadores 5/1 5/1 3/1
15/2 si un reanimador

2º. Comprobar la inconsciencia

Se comprobará la respuesta del niño ante estímulos como:
hablarle en voz alta (por su nombre en niños que puedan responder),
pellizcos y sacudidas.

A los lactantes y niños en los que se sospecha una lesión
de columna cervical no se les deben efectuar sacudidas.

2.1 Si el niño responde moviéndose o hablando:
-Se le dejará en la posición en que se encuentre siempre que
no corra peligro.
-Se comprobará su situación clínica y se pedirá ayuda si
es preciso.
-Se controlará su situación periódicamente.
2.2 Si el niño no responde:
-Se continuará con los siguientes pasos de la reanimación
cardiopulmonar básica.
3º. ¡Pedir ayuda!

-Si es posible se solicitará ayuda a las personas del entorno,
gritando ayuda, pero sin abandonar al niño. Las maniobras de
RCP se deben comenzar inmediatamente sin perder tiempo, pues
en los lactantes y niños muchas veces lo único que puede precisarse
son maniobras respiratorias evitándose una parada cardíaca
si se actúa con rapidez.

4º. Abrir la vía Aérea (Fig. 2)

Un niño inconsciente suele ser incapaz de mantener permeable
la vía aérea por lo que la medida básica inicial debe ser
la apertura de dicha vía aérea, lo que puede conseguirse con
las siguientes maniobras:

4.1 Maniobra frente-mentón: se efectuará en todos los niños
excepto en los que se sospecha traumatismo cervical.
Incluye dos componentes:

-Colocar una mano sobre la frente efectuando una extensión
del cuello, que debe ser moderada en niños pequeños y neutra
en lactantes. El occipucio prominente del lactante predispone a
una ligera extensión del cuello cuando se coloca el niño en una
410 C. Calvo Macías y cols. ANALES ESPAÑOLES DE PEDIATRIA


a b
c
Figura 2. Apertura de la vía aérea. a) Lactante, b) niño, c) Sospecha trauma
cervical.


superficie plana, por lo que se debe asegurar que se mantenga
en posición neutra.

-Levantar el mentón colocando la punta de los dedos de la
otra mano debajo del mentón. Durante esta maniobra se debe
poner especial cuidado en evitar cerrar la boca o empujar los tejidos
blandos debajo del mentón, ya que esta acción puede obstruir
la vía aérea, sobre todo en lactantes.
4.2 Tracción de la mandíbula:
La tracción de la mandíbula se efectuará en los niños con
sospecha de traumatismo craneocervical, en los que la maniobra
frente-mentón está contraindicada.

El reanimador traccionará de la mandíbula hacia arriba teniendo
la precaución de mantener inmovilizada la columna cervical
con alineación de cabeza y cuello.

La maniobra consiste en tirar hacia arriba de la mandíbula
con una mano mientras se sujeta la cabeza con la otra
para impedir que la columna se desplace en cualquier dirección.


5º. Comprobar la respiración (Fig. 3)

El reanimador, mientras mantiene una adecuada apertura de
la vía aérea, aproximará el oído y la mejilla a la boca del paciente
para:

-Mirar si hay movimientos torácicos y/o abdominales.
-Oír si hay ruidos respiratorios.
-Sentir si el aire golpea la mejilla.
Antes de decidir si la respiración está ausente se debe mirar,
sentir y oír como máximo durante 10 segundos.

5.1 Si el niño respira:
Se le debe colocar en posición de seguridad (Fig. 4), salvo
que se trate de un accidente en el que se sospeche traumatismo
cervical. El reanimador se arrodillará junto al paciente y efectuará
las siguientes maniobras:

Figura 3. Comprobación de la respiración.


Figura 4. Posición de seguridad.


1º Colocar el brazo del niño más próximo al reanimador en
ángulo recto al cuerpo con el codo girado hacia la cabeza y la
palma de la mano mirando hacia arriba.

2º Colocar el otro brazo del niño cruzando el tórax hasta que
la palma de la mano toque la mejilla opuesta

3º Sujetar y doblar la pierna más lejana del niño por debajo de
la rodilla con la otra mano y girarle hacia el reanimador unos 90º.

4º El niño debe quedar en una posición casi lateral. La postura
debe ser estable y para ello puede necesitarse colocar una
almohada en la espalda y asegurar que la cadera y rodillas dobladas
quedan en ángulo recto. Se debe poder girar fácilmente
para colocarle boca arriba.

La postura debe permitir que la vía aérea continúe abierta
y que se pueda comprobar continuamente la respiración.

5.2 Si el niño no respira y hay evidencia o fuerte sospecha
de obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño, se procederá
a la desobstrucción de la misma (ver más adelante).
VOL. 51 Nº 4, 1999 Recomendaciones de reanimación cardiopulmonar básica, avanzada y neonatal (II) 411

.



a b a b
Figura 5. Ventilación. a) Lactante, b) niño.

6º. Ventilar

Si el niño no respira y no se sospecha obstrucción por cuerpo
extraño se procederá a ventilar efectuando insuflaciones con
la boca del reanimador (Fig 5).

Ventilación boca-boca y nariz en los lactantes (si el reanimador
puede abarcar con su boca la boca y nariz del lactante)


- Ventilación boca-boca en los niños
Se deben efectuar 5 insuflaciones (debiendo ser efectivas
un mínimo de 2), durante las cuales debe observarse el ascenso
y descenso del tórax. Las insuflaciones deben ser lentas (de
1 a 1,5 seg.) El reanimador debe coger aire antes de cada insuflación
para mejorar el contenido de oxígeno del aire espirado.


Mientras se efectúa la ventilación es fundamental mantener
una adecuada apertura de la vía aérea.

Se debe intentar mantener un buen sellado de la boca del re-
animador con la boca o la boca y la nariz del paciente para evitar
que escape aire alrededor.

La fuerza y el volumen de insuflación se debe adaptar a la
edad y tamaño del niño. El reanimador observará la movilización
del tórax, intentando suministrar suficiente volumen, pero
evitando una insuflación excesiva por el riesgo de provocar
barotrauma pulmonar o distensión gástrica. Para minimizar la
distensión gástrica se debe optimizar la alineación de la vía aérea
y efectuar insuflaciones lentas y mantenidas. En los niños
se soplará suavemente y en los lactantes insuflar sólo a bocanadas.


Si el tórax no asciende nada o muy poco, es decir si hay dificultad
para introducir aire en los pulmones, se debe:

1º Abrir la boca y eliminar cualquier cuerpo extraño si lo hubiese.


2º Asegurar que la maniobra frente-mentón se ha realizado
correctamente, intentando conseguir la posición más adecuada
para conseguir una buena ventilación.

3º Volver a realizar 5 respiraciones para conseguir que al menos
2 sean efectivas.
4º Si a pesar de comprobar varias veces la apertura de la vía

Figura 6. Palpación del pulso. a) Lactante, b) niño.

a b
Figura 7. Masaje cardíaco. a) Lactante, b) niño.


aérea no se logran insuflaciones efectivas se tratará como una
obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño.

7º. Comprobar signos vitales

Después de realizar la ventilación, se debe comprobar la
existencia de signos vitales (pulso arterial central, movimientos,
degluciones, respiraciones) durante un máximo de 10 segundos.


Palpación del pulso arterial central (Fig. 6).

-Pulso braquial en lactantes.

Con el brazo del niño en abducción y rotación externa se intentará
palpar el pulso braquial poniendo los dedos en forma de
gancho en la zona interna del brazo entre el codo y el hombro.

-Pulso carotídeo en niños.
Para palparlo se colocarán los dedos en la línea media del
cuello efectuando un barrido lateral hasta localizar la carótida.
Al mismo tiempo que se intenta palpar el pulso se debe comprobar
la existencia de otros signos vitales (movimientos, respiraciones,
degluciones).

7.1 Si se palpa pulso:
-Se debe continuar ventilando a una frecuencia de 20 veces
por minuto, hasta que el niño respire efectivamente por sí mismo.
-Si el niño respira, pero permanece inconsciente se le debe
412 C. Calvo Macías y cols. ANALES ESPAÑOLES DE PEDIATRIA


colocar en posición de seguridad.

7.2 Si no se palpa el pulso o si la frecuencia es inferior a
60 por minuto (1 por segundo) en lactantes: se debe efectuar masaje
cardíaco combinado con la respiración
8º. Masaje cardíaco (Fig. 7)

Para realizar el masaje cardíaco se debe colocar al niño sobre
un plano duro. En el lactante y niño pequeño, es conveniente
que mientras se realiza el masaje cardíaco se mantenga
la mano en la frente sujetando la cabeza para evitar tener
que reposicionarla cuando se tenga que volver a abrir la vía
aérea.

-Masaje cardíaco en el lactante: la compresión torácica se
realizará colocando los dedos medio y anular en el esternón, 1
dedo por debajo de la línea intermamilar.
Con la punta de los dedos se deprimirá el esternón aproximadamente
1/3 de la profundidad del tórax.
La frecuencia del masaje será aproximadamente de 100 veces
por minuto (unas 2 compresiones por segundo).
La relación masaje / ventilación será de 5 / 1.

-Masaje cardíaco en niños pequeños (entre 1 y 8 años): se
localizará la zona de masaje colocando el talón de la mano en la
mitad inferior del esternón asegurando no comprimir por debajo
del apéndice xifoides. Una forma de localizar una zona adecuada
de comprensión consiste en hacer un barrido por la arcada
costal localizando el extremo distal del esternón y colocar
el talón de la mano dos dedos por encima.
Se debe colocar el brazo en posición vertical sobre el tórax
del niño para presionar con más facilidad y deprimir aproximadamente
1/3 de la profundidad del tórax. Levantar la punta
de los dedos para asegurar que la presión no se aplica sobre las
costillas. La comprensión debe durar el 50% del ciclo dejando
que vuelva el tórax a su posición normal y si es posible sin retirar
la mano del lugar de compresión, salvo que no sea posible
para poder efectuar la ventilación.

La frecuencia del masaje cardíaco será de aproximadamente
100 por minuto (poco menos de 2 compresiones por segundo).


La relación masaje cardíaco / ventilación será de 5 / 1.

-Masaje cardíaco en niños mayores (edad mayor de 8 años):
en los niños de edad superior a 8 años o en menores según la
fuerza del reanimador y el tamaño del niño, puede ser necesario
utilizar las 2 manos para realizar el masaje cardíaco con una profundidad
adecuada.
La localización de la zona de masaje es igual que en el niño,
pero entrelazando los dedos de ambas manos, asegurando
que la presión no sea aplicada sobre las costillas. Los brazos
se colocarán verticalmente sobre el paciente comprimiendo
1/3 de la profundidad del tórax. La compresión debe durar el
50% del ciclo dejando que vuelva el tórax a su posición normal
y si es posible, sin retirar los dedos del lugar de compresión,
salvo que sea necesario para poder efectuar la ventilación.


La frecuencia del masaje será de aproximadamente 100 por

Figura 8. Masaje cardíaco durante el transporte.


minuto.

La relación masaje cardíaco / ventilación será de 15/2 si hay
sólo un reanimador, siendo en los demás casos de 5/1, igual que
en el resto de la edad pediátrica.

9º. Activar el sistema de emergencias

Cuando hay más de un reanimador, uno de ellos efectuará inmediatamente
la reanimación, mientras que el otro pide ayuda.

Si hay solamente un reanimador, éste efectuará RCP durante
al menos 1 minuto antes abandonar momentáneamente al paciente
para solicitar dicha ayuda.

Si se trata de un lactante muy pequeño se podría intentar realizar
el transporte y la RCP simultáneamente. Para ello, se apoyará
al lactante sobre un antebrazo, y se dará masaje cardíaco
con la otra mano, efectuando la ventilación boca - boca y nariz
(Fig. 8). Pero con este método no se puede realizar una correcta
apertura de la vía aérea y por tanto la ventilación puede no ser
eficaz.

10º. Comprobación de la eficacia de la reanimación:

Cada dos minutos deben suspenderse transitoriamente las
maniobras de reanimación para comprobar si se han recuperado
el pulso y la respiración espontáneas.

11º. Duración de la reanimación

Se debe continuar con las maniobras de reanimación cardiopulmonar
básica hasta que:

-El niño muestre signos de ventilación espontánea y pulso.
-Llegue un equipo cualificado.
-El reanimador esté agotado.
3. Obstrucción de la vía aerea por un
VOL. 51 Nº 4, 1999 Recomendaciones de reanimación cardiopulmonar básica, avanzada y neonatal (II) 413

.



ATRAGANTAMIENTO

Ventilación

Ventilación
(boca a boca-nariz)

(boca a boca)

Abrir la
vía aérea vía aérea

Abrir la

Lactante
(< 1 año)
Mirar la boca
(extraer el ojeto
si está accesible)

5 golpes en
la espalda

Niño
(> 1 año)
Mirar la boca
(extraer el objeto)

5 compresiones
torácicas

5 compresiones
torácicas

o

5 compresiones
abdominales

Figura 9. Protocolo de actuación en obstrucción por cuerpo extraño.

cuerpo extraño

Cuando un objeto (sólido o líquido) pasa a la vía aérea el organismo
reacciona rápidamente e intenta expulsarlo con la tos.
Es lo que se llama generalmente “atragantamiento”. En ocasiones
un objeto sólido “cuerpo extraño” (generalmente trozos de
alimentos, frutos secos, globos o piezas de juguetes) entra en la
vía aérea y la obstruye impidiendo la entrada y salida del aire,
produciéndose la asfixia. Si la obstrucción de la vía aérea no se
resuelve, el niño acabará sufriendo una parada cardiorrespiratoria.
Por ello, si existe certeza o una fuerte sospecha de obstrucción
completa de la vía aérea superior por un cuerpo extraño, se
deben de tomar las medidas para desobstruirla rápidamente.

a) Si el niño está respirando espontáneamente se le debe estimular
para que tosa (niño) o llore (lactante). No se le debe interrumpir,
ya que la tos es un mecanismo fisiológico muy efectivo
para desobstruir la vía aérea.

b) Si los esfuerzos respiratorios son inefectivos, la tos se
vuelve débil o el niño pierde la conciencia, se procederá a la desobstruccción
de la vía aérea siguiendo los siguientes pasos:

1º Extracción manual

Sólo se efectuará si el cuerpo extraño es fácil de ver y extraer.
En niños la extracción manual a ciegas no debe llevarse
a cabo por el riesgo de empujar el cuerpo extraño hacia el interior
de la vía aérea provocando una obstrucción mayor y da


ño en los tejidos; si el objeto es claramente visible se puede efectuar
la “maniobra de gancho” introduciendo un dedo por el lateral
y después haciendo un movimiento de barrido utilizando
el dedo como si fuera un gancho para intentar extraer el cuerpo
extraño.

En los niños mayores, al igual que en los adultos, sí se podrá
efectuar la maniobra de gancho para extraer cuerpo extraño
no visible.

2º Maniobras de desobstrucción (Figs. 9 y 10)

En la figura 9 se expone el algoritmo de las distintas maniobras
de desobstrucción de la vía aérea en lactantes y niños.

Hay tres maniobras para intentar desobstruir la vía aérea:
golpes en la espalda, golpes en el tórax y compresiones abdominales.
Todas estas maniobras intentan crear un aumento de
presión en la cavidad torácica similar a la tos. La elección de las
maniobras va a depender de que se trate de lactantes o niños, ya
que hay consenso en que en los lactantes la falta de protección
de los órganos abdominales por la caja torácica constituye un
mayor riesgo de lesión si se golpea el abdomen.

Maniobras de desobstrucción en lactantes

1. Dar 5 golpes en la espalda: colocar al lactante en decúbito
prono, apoyándolo sobre el antebrazo, sujetándolo firmemente
por la mandíbula, y con los dedos pulgar e índice, man414
C. Calvo Macías y cols. ANALES ESPAÑOLES DE PEDIATRIA


Figura 10. Maniobras de desobstrucción de la vía aérea.


tener la cabeza ligeramente extendida, procurando que esté en
posición más baja que el tronco. Golpear cinco veces con el talón
de la otra mano en la zona interescapular con golpes rápidos
y moderadamente fuertes.

2. Dar 5 golpes en el pecho: cambiar al lactante al otro antebrazo
poniéndolo en decúbito supino, sujetándole la cabeza
con la mano y en posición más baja que el tronco. Se efectuarán
cinco compresiones torácicas con dos dedos (índice y medio) en
la misma zona e igual que el masaje cardíaco pero más fuertes
y más lentas (como a un ritmo de 20 por minuto).
Examinar la boca y eliminar cualquier cuerpo extraño visible.
Abrir la vía aérea y comprobar si el niño respira espontá


neamente.

Si el niño respira:

1º Colocar en posición de seguridad.

2º Comprobar continuamente la respiración.

b) Si el niño no respira espontáneamente:

Efectuar 5 insuflaciones de rescate con ventilación boca boca
y nariz observando si asciende y desciende el tórax.

-Si se logra movilizar el tórax se continuará con la ventilación.
-Si no se logra movilizar el tórax se repetirá toda la secuencia
de desobstrucción.
Maniobras de desobstrucción en niños

En los niños pequeños, al igual que en los lactantes, se pueden
efectuar las compresiones torácicas o sustituirlas por abdominales.
En los demás niños, se sustituyen las compresiones
torácicas por abdominales (maniobra de Heimlich). Esta maniobra
puede realizarse con el paciente decúbito supino o en posición
vertical, según el estado de consciencia de la víctima:

Si el paciente está consciente, el reanimador se situará de pie
y sujetará a la víctima por detrás, pasando los brazos por debajo
de las axilas y rodeando el tórax del paciente. Se colocarán
las manos sobre el abdomen efectuando cinco compresiones hacia
arriba y atrás.

Si el paciente está inconsciente

1º Dar 5 golpes en la espalda con el paciente boca abajo (si
nuestra fuerza y su tamaño lo permite).

2º Dar 5 compresiones abdominales: se pone el paciente en
decúbito supino y el reanimador se colocará a su lado o, a horcajadas
sobre sus caderas. Tras girar la cabeza de la víctima hacia
un lado se colocará el talón de la mano sobre su abdomen
en la línea media, por encima del ombligo y por debajo del apéndice
xifoides y seguidamente se pondrá la otra mano sobre el
dorso de la primera. A continuación se efectuarán cinco compresiones
con ambas manos sobre el abdomen, hacia arriba y
atrás.

3º Examinar la boca y ver si existe un cuerpo extraño extrayéndolo
si es posible.

4º Abrir la vía aérea y comprobar si tiene respiraciones espontáneas.


5º Si no respira espontáneamente, realizar cinco insuflaciones
boca a boca.

6º Si no se consigue ventilar por persistir la obstrucción volver
a repetir toda la secuencia anterior.

Bibliografía

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Grupo Español de Reanimación Cardiopulmonar pediátrica y neonatal:
Calvo Macías C, Delgado Domínguez MA, García-Castrillo
Riesgo L, López-Herce Cid J, Loscertales Abril M, Rodríguez Núñez
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y avanzada en pediatría (1ª parte). An Esp Pediatr 1995; 43:245


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Assessment of infant cardiopulmonary resuscitation rescue breat


416 C. Calvo Macías y cols. ANALES ESPAÑOLES DE PEDIATRIA

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